EVANGELIZAR EL
BOLSILLO
Por: Lilian de Pérez/Directora de Campaña
Pro-Obras Arquidiocesana
El
Señor Jesús nos dice: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis
discípulos”. (Mt 28,19). Este llamado a evangelizar no es una discreta
invitación, sino un auténtico mandato a
realizar nuestra vocación cristiana.
La Iglesia, fiel a este llamado, renueva
constantemente su compromiso evangelizador a través de innumerables obras de
promoción humana, de asistencia social, de formación, de atención espiritual y
sacramental. Cada comunidad se esfuerza
para misionar en colonias y cantones, asistir a los más necesitados, fortalecer
sus lazos y vivir la comunión, brindar los sacramentos, hacer crecer sus
instituciones, mantener su parroquia. Esta enorme acción pastoral es posible
gracias a la generosa participación de miles y miles de Agentes de Pastoral que
alrededor del mundo brindan su tiempo, su saber, su entusiasmo, y que
cumpliendo su compromiso de bautizados, colaboran desinteresadamente con dinero
o con sus bienes materiales.
Para llevar adelante la obra
evangelizadora, es necesario buscar
caminos, “también evangelizadores”, para
sostener y hacer crecer la misión que nos ha sido encomendada. Es así como en el año 1984 surge en la Arquidiócesis la Campaña Pro-Obras Arquidiocesanas, “CRISTIANO, LA IGLESIA ERES TÚ”, como un medio para canalizar la
corresponsabilidad de los miembros de la comunidad eclesial, que una vez evangelizados y conscientes de
ser Iglesia, ponen el ser y el tener al servicio de los valores y el
crecimiento del Reino de Dios.
Veintiocho años después, volvemos
nuestra mirada agradecida al 4 de noviembre de 1984, a nuestra Catedral en
construcción, en donde con su entusiasmo habitual Mons. Arturo Rivera Damas
daba inicio a la gran Campaña de Ofrendas pro-Obras Arquidiocesanas. Desde entonces, cada año, en el espíritu de Adviento llega a los
hogares la conocida alcancía, para que todos los miembros de la familia
puedan depositar en ella el fruto de su sacrificio voluntario.
Esta gran obra solidaria es
posible gracias a la entrega de más de 2000 hermanas y hermanos, que visitan
hogares en 155 parroquias de la Arquidiócesis, entregan 105,000 alcancías y ofrecen a igual
número de familias la oportunidad de colaborar al sostenimiento de las obras
pastorales. Todos ellos, coordinadores y voluntarios parroquiales,
para realizar su ministerio depositan su confianza en el Señor y es así
que, a pesar de la difícil situación
económica que a todos afecta, cada año
se incrementa el número de familias que
sintiéndose miembros del Pueblo de Dios, ponen en práctica la solidaridad y la
unión de esfuerzos y entrega de todos: párrocos, equipos parroquiales y
familias donantes, se traduce en obras de beneficio eclesial para muchas
comunidades.
La situación económica de nuestro país
no es nada favorable ni bonancible para la recaudación de fondos, pero en el marco de nuestro año Jubilar
Arquidiocesano, los equipos parroquiales
se proponen redoblar sus esfuerzos en la Colecta 2013, que dará inicio con la asamblea que reúne a
más de 1000 participantes y que este año
se realizará el domingo 23 de septiembre, a partir de las 8:00 a.m, en el
gimnasio del Colegio Cristóbal Colón. El objetivo de la asamblea es de coordinación
y motivación, con el fin de dar le
vida al lema de la campaña: “Dar desde
nuestra pobreza”, siguiendo las enseñanzas de San
Pablo, patrono de la campaña, el incansable apóstol preocupado por la ayuda
entre comunidades.
Toda esta labor de solidaridad, coordinada desde el Arzobispado, es posible
gracias a la entrega, esfuerzo y entusiasmo de aproximadamente 100 hermanas y
hermanos que con total disponibilidad colaboran estrechamente con la
organización, animación y logística de
la campaña. Dios bendiga su servicio y el de todos los comprometidos con la
difícil tarea de “evangelizar el bolsillo” a través de la Campaña Pro-Obras
Arquidiocesanas. “Cristiano, la Iglesia eres tú”.




